Brace yourselves, Huemer is coming (II)

Tenemos la gran suerte de que Juan Ramón Rallo, economista y liberal, decidiò empezar una série de videos resumiendo la primera parte del libro «El problema de la autoridad política«, del filósofo Michael Huemer. Hoy ha sacado el segundo vídeo.

Aquellos que sigan este blog, sabrán que uno de los proyectos abiertos que tenemos es la traducción de este mismo libro que Rallo resume en sus vídeos, así que estos videos resultan un material complementario excelente. La traducción de la parte de libro que corresponde al primer vídeo de Rallo puede encontrarse aquí.

Para este vídeo, recomendaría con creces que el lector se lea primero el texto original, ya que en algunas partes del vídeo encuentro carencias o falta de mayor exposición de ciertas ideas, pero también encuentro formas novedosas de presentar otras de ideas del libro. Pondría énfasis en leer la crítica de que el Estado respete a la primera condición para el consentimiento explícito, que se puede encontrar en la Sección 2.5.1. ya que la «circularidad» del argumento que menciona Rallo, es realmente la de un argumento usado como respuesta a la crítica a la legitimidad del derecho de propiedad del territorio nacional por parte del Estado (el Estado es propietario del territorio ya que ha hecho una ley que así lo dice) y no algo que aplique en general al ‘si no te gusta vete‘. Lo bueno del vídeo es que podemos encontrar ideas interesantes sobre la cuarta condición de los acuerdos válidos que presenta Huemer, la de la ausencia de obligación mútua. Rallo se pregunta si el Estado realmente puede tener alguna obligación hacia el ciudadano. Si el Estado reclama autoridad (suprema), cosa que le permite decidir si cumple o no sus obligaciones a su antojo, entonces, ¿qué obligación realmente tiene? De esta forma, Rallo intenta generalizar una crítica (no esencial en la tesis) que Huemer solo aplica a EE.UU,  basándose en ciertos casos judiciales que podrían tomarse como que el Estado anuncia que reniega de sus «obligaciones».

Brace yourselves, Huemer is coming (I)

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Tenemos la gran suerte de que Juan Ramón Rallo, economista y liberal, ha decidido empezar una série de videos resumiendo la primera parte del libro «El problema de la autoridad política«, del filósofo Michael Huemer.

Aquellos que sigan este blog, sabrán que uno de los proyectos abiertos que tenemos es la traducción de este mismo libro que Rallo resume en sus vídeos, así que estos videos resultan un material complementario excelente. La traducción de la parte de libro que corresponde al primer vídeo de Rallo puede encontrarse aquí.

El Problema de la Autoridad Política: Prólogo

En esta entrada, anuncio una serie traducciones, por capítulos, la primera parte de The Problem of Political Authority: An Examination of the Right to Coerce and the Duty to Obey. En Proyectos se podrán encontrar las traducciones recopiladas. Cualquier corrección es bienvenida. Si están interesados en el libro, no duden en comprarlo y así apoyar al autor.

IMPORTANTE: En la literatura hay algunos argumentos (de Sunstein, Holmes, Nagel, etc) que puede que intenten esquivar parte de los argumentos de Huemer, haciendo énfasis entre la interrelación de la existencia de la propiedad privada y el marco legal actual, el cual el Estado parcialmente ‘crea’ y vela por su cumplimiento. Huemer ya comenta más adelante en su obra que sus argumentos no dependen de una teoría de la propiedad, pero también responde a estos argumentos en ‘Is Wealth Reditribution a Rights Violation?

 


Prólogo por Michael Huemer

Este libro aborda el problema fundacional de la filosofía política: el problema de dar una justificación para  la autoridad del Estado. Esta autoridad siempre me ha parecido desconcertante y problemática. ¿Por qué deberían 535 personas en Washington tener el derecho a dar órdenes a otros 300 millones personas? ¿Y por qué deberían estos otros obedecer? Estas preguntas, como argumento en las siguientes páginas, no tienen respuestas satisfactorias.

¿Por qué es esto importante? Casi todo discurso político se centra en qué tipo de políticas debería hacer el gobierno, y casi todas – ya sea en filosofía política u otros foros más populares – presuponen que el gobierno tiene un especial tipo de autoridad para dar órdenes al resto de la sociedad. Cuando argumentamos sobre qué política migratoria debería tener el gobierno, por ejemplo, normalmente presuponemos que el Estado tiene el derecho a controlar el movimiento hacia dentro y fuera del país. Cuando argumentamos sobre la mejor política tributaria, presuponemos que el Estado tiene el derecho a tomar riqueza de los individuos. Cuando argumentamos sobre reformas sanitarias, presuponemos que el Estado tiene el derecho a decidir sobre como debe ser provista y costeada la asistencia sanitaria. Si, como espero convencerle, estas presuposiciones están equivocadas, entonces casi todo nuestro discurso político actual está equivocado y debe ser fundamentalmente repensado.

¿Quién debería leer este libro? Las cuestiones que abordo aquí son relevantes para cualquiera interesado en la política y el gobierno. Espero que mis compañeros filósofos se beneficien de él, pero también espero que llegue más allá de este pequeño grupo. Es por esto, que he intentado minimizar la jerga académica y mantener la prosa tan clara y concisa como sea posible. No presupongo ningún conocimiento especializado.

¿Es este libro de ideología extremista? Sí y no. Defiendo algunas conclusiones radicales en las siguientes páginas. Pero aunque sea un extremista, siempre me he esforzado para ser un extremista razonable. Razono en base a lo que me parecen juicios éticos de sentido común. No asumo una controvertida y  grandiosa teoría filosófica, una interpretación absolutista de un valor particular, o una serie de dudosas afirmaciones empíricas. Esto es para decir que aunque mis conclusiones sean altamente controvertidas, mis premisas no lo son. Además, he intentado abordar diferentes puntos de vista justa y razonablemente. Considero en detalle los intentos más interesantes y plausibles de justificar la autoridad gubernamental. Cuando se trata de mis propio punto de vista político, abordo todas las críticas que se encuentran en la literatura y la tradición oral. Siendo la política siendo como es, no puedo esperar persuadir a los partidarios comprometidos de otras ideologías. Mi objetivo, sin embargo, es persuadir a aquellos que han mantenido una mente abierta respecto al problema de la autoridad política.

¿Qué se encuentra en este libro? Los capítulos 2-5 tratan las teorías filosóficas sobre el fundamento de la autoridad política. El capítulo 6 discute la evidencia psicológica y histórica en cuanto a nuestras actitudes hacia la autoridad. El capítulo 7 plantea la pregunta, ¿si no hay autoridad, como deberían los ciudadanos y los empleados del gobierno comportarse? Es aquí donde aparecen las recomendaciones prácticas más inmediatas. La parte II del libro propone una estructura social alternativa no basada en la autoridad. Los capítulos 10-12 abordan los problemas prácticos más obvios para tal sociedad. El el último capítulo trata sobre si los cambios que recomiendo podrían surgir.

Deseo agradecer a algunos amigos y compañeros que me han ayudado con este libro. Bryan Caplan, David Boonin, Jason Brennan, Gary Chartier, Kevin Vallier, Matt Skene, David Gordon, y Erich Chwang proveyeron de comentarios de inestimable valor que han ayudado a eliminar errores y a mejorar el texto en numerosos lugares. Estoy agradecido por su generosidad. Si queda algún error, el lector puede buscar a estos docentes y preguntarles por qué no los corrigieron. Este trabajo fue completado con la asistencia de una beca del Center for Humanities and Arts a la University of Colorado en el año académico 2011-12, por cuya asistencia también estoy agradecido.

¿Es posible comerciar con bandidos?

An earthman expects to find a law, a printed law, for every circumstance. Even have laws for private matters such as contracts. Really. If a man’s word isn’t any good, who would contract with him? Doesn’t he have reputation?”

ROBERT HEINLEIN’S character MANUEL O’KELLY in ‘The Moon is a Harsh Mistress’

bandidos tusken

BANDIDOS TUSKEN – STAR WARS

¿Es posible comerciar con bandidos? En ausencia de un gobierno que garantice un marco legal entre las partes, ¿no degenera la situación en un estado de naturaleza Hobbesiano? Peter Leeson en su artículo “Trading with Bandits” publicado en el Journal of Law & Economics desafía esta opinión generalmente compartida incluso por Adam Smith: “Es solo bajo el amparo del magistrado civil que el dueño de . . . propiedad . . .  puede dormir una sola noche seguro. Él está en todo momento rodeado por enemigos desconocidos, quienes, aunque él nunca provocó, nunca puede apaciguar, y de cuya injusticia sólo puede ser protegido por el fuerte brazo del magistrado civil continuamente alzado para castigarla”*. Al fin y al cabo, los bandidos se dedican a robar y no a comerciar ¿no? Pues Peter T. Leeson en su articulo argumenta que no y que a través de formas bastante ingeniosas es posible comerciar con potenciales bandidos. El artículo esmentado, también nos servirá para mostrar conceptos básicos de la teoría de los juegos en juegos secuenciales ya que el juego presentado por Leeson lo és y aquí lo reproducimos.

Cuando uno puede violentamente robar a otro, el débil, que no puede castigar, no puede hacer nada para evitarlo, más aún si el asaltado no es móvil de forma que no puede evitar ser perpetuamente víctima del asalto. Peter Leeson afirma que el comercio entre partes débiles, que no pueden invertir en mecanismos y tecnología defensiva o de ataque y no pueden basarse en infinitas interacciones (Folk theorem), y fuertes puede llegar a ser posible sin Estado. Como ejemplo toma la Àfrica precolonial, donde los primeros colonos Europeos utilizaban intermediarios para recoger los bienes que necesitaban para exportar de sus productores en en el remoto interior de África Central. A su vez, los africanos tenían sus intermediarios que conectaban los exportadores europeos con los productores del interior. Con frecuencia, las caravanas de los intermediarios eran mucho más fuertes que los productores con los que comerciaban y si son suficientemente más fuertes, los beneficios de asaltar son superiores a los de comerciar. Había la tentación de asaltar a los nativos y tomar sus bienes por la fuerza. Así era para los habitantes alrededor de por arriba de Zambezzi, Kassai y los colonos Portugueses y sus intermediarios alrededor de la costa de Angola.

Dos razones por las que las caravanas de los intermediarios eran superiores en fuerza a los productores era por su mejor tecnología armamentística y su movilidad. Los productores sólo tenían acceso a las armas de fuego que les proveían las caravanas. Las caravanas eran altamente móviles mientras los productores eran estacionarios, esto facilitaba el saqueo ya que siempre podían volver a la costa para reunir a hombres adicionales, escapar en caso de inferioridad de fuerza y efectuar ataques sorpresa.

Vamos a modelar la amenaza de saqueo. Consideremos una economía con perfecta información compuesta de una caravana de intermediarios y una comunidad de productores. Ya que la comunidad es estacionaria no puede escoger si interactúa con la caravana o no. Si la caravana se acerca a la comunidad de productores no puede escoger no interactuar con ellos. Aunque la comunidad de productores no controla si interactúa con la caravana, controla otra variable, cuánto producen. Los productores escogen primero cuanto producen: con un excedente para comerciar o nivel de subsistencia para mantener a la población y algo de más. La caravana de intermediarios mueve segundo y puede escoger entre lo siguiente: quedarse en casa, viajar hasta la comunidad de productores y comerciar o viajar hasta la comunidad de productores y asaltarlos.

Si los productores producen para comerciar y los intermediarios se quedan en casa, los productores reciben un pago de Hp y los intermediarios de Hm. Si en esta misma situación la caravana va a comunidad de productores y comercia, todos reciben un pago aún mayor, Ep para los productores y Em para los intermediarios neto de costes del viaje, pero si los intermediarios saquean reciben aún un mayor pago neto de costes del viaje, P y los productores reciben -Hp, pierden lo producido para comerciar.

La situación donde la comunidad produce a un nivel de subsistencia es similar al anterior pero con pagos menores para todos ya que ahora hay menos recursos. Si los intermediarios se quedan en casa los productores reciben un pago de Hm y los productores de hp. Si los intermediarios van a la comunidad y comercian obtienen un pago de em, los productores obtienen ep. Si los intermediarios van a la comunidad y saquean obtienen un pago de p y los productores de -hp, pierden lo producido para comerciar.

Para los productores tenemos que: Ep > Hp > ep > hp. Prefieren producir para comerciar y comerciar a producir para el comercio y no comerciar. Prefieren producir para el comercio y no comerciar a no producir para el comercio y comerciar. Prefieren no producir para el comercio y comerciar que no producir para el comercio y no comerciar. Con lo mencionado, producir para comerciar y ser saqueado, -Hp es lo menos deseado y no producir para el comercio y ser saqueado, -hp es lo segundo menos deseado.

Para los intermediarios tenemos que: P > Em > Hm > p > em. Prefieren saquear cuando producen para el comercio a comerciar cuando han producido para el comercio. Prefieren comerciar cuando han producido para el comercio a quedarse en casa. Prefieren quedarse en casa que saquear cuando no han producido para el comercio y esto último a comerciar cuando no han producido para el comercio. También tenemos que Ep + Em > P – Hm; el comercio es socialmente más eficiente que el saqueo.

Con lo explicado ya podemos mostrar el árbol de decisión, Figure 1, del juego. trading with bandits 1

Para solucionar este tipo de juego secuenciales usaremos inducción hacia atrás para encontrar el equilibrio de Nash. Situémonos primero en el primer nodo de decisión de los intermediarios, cuando los productores ya han producido para el comercio. Podemos ver que escogerá saquear ya que P es el pago mayor que pueden obtener con lo que dejará a los productores con -Hp. En cambio, si los productores no han producido para el comercio, lo mejor es quedarse en casa recibiendo Hm y los productores reciben hp. Ahora vayamos un paso hacia atrás y situémonos en el nodo de decisión donde los productores pueden decidir si producir para el comercio o para la subsistencia. Saben que si producen para el comercio van a ser saqueados y recibir -Hp pero si comercian produciendo a para la subsistencia reciben hp, como hp > -Hp escogen producir para subsistencia. El equilibrio de Nash es producir para subsistencia y los intermediario se quedan en casa. El equilibrio del juego es Pareto dominado por producir para el comercio y comerciar ya que todos (intermediarios y productores) reciben pagos mayores, el equilibrio es ineficiente.

Aún con lo mencionado, la amenaza de ser saqueados no evitó el comercio entre los intermediarios y las comunidades de productores a finales del periodo precolonial. De hecho, en Angola, las exportaciones proporcionadas por productores del interior llegó una cifra de alrededor de 4 millones de dólares por año a finales del siglo XIX. ¿Cómo consiguieron los productores superar el problema de la amenaza de saqueo?

Un mecanismo que permitió solventar el problema de la amenaza de saqueo fue el uso de crédito. A través del crédito uno puede comerciar con bienes futuros, pero estos no se pueden saquear ya que aún no existen. Cuando los intermediarios llegaban a la aldea para recoger lo que les debían, no había incentivo a saquear ya que justamente no habían de efectuar pago alguno para conseguir los bienes, ya se hizo anteriormente y el pago fue consumido en el período entre visitas de los intermediarios.

A la Figure 1, en el nodo de decisión cuando la comunidad de productores decide producir a nivel de subsistencia, le añadimos una nueva opción, comerciar a crédito. Esto hace el análisis dinámico. Si los intermediarios escogen esta opción se abre un nuevo nodo de decisión para los productores, que pueden decidir producir o no. Algunos pagos se van a multiplicar por un factor de descuento, б (0 < б < 1), ya que se reciben en el siguiente periodo (preferimos X€ hoy que X€ mañana a igualdad de condiciones). Si se comercia a crédito, los intermediarios seguro que van a ir a la comunidad de productores en el siguiente periodo. Si estos deciden producir para el comercio, los intermediarios reciben бEm, (lo mismo que si comerciaban cuando se ha producido para el comercio pero descontado) y los productores Ep, el pago no está descontado ya que lo reciben un periodo antes de dar lo pactado por qué se comercia a crédito. Si la comunidad ha producido para el comercio, los intermediarios no ganan nada saqueando ya que no tiene que efectuar pago alguno en el momento de recoger los bienes, ya fue pagado en el periodo anterior y ahora puede simplemente recoger lo que ya han pagado o saquear lo que ya han pagado. No tiene sentido saquear. En cambio, si la comunidad decide no producir, van a ser saqueados como castigo. En este último caso el pago para los productores es de Em – бhp, el pago del crédito que les hicieron menos el valor descontado del saqueo (ya que ocurre en el siguiente periodo) cuando no producen para comerciar y de бp para los intermediarios, el valor descontado de saquear cuando no se ha producido para el comercio.

El árbol modificado del juego, Figure 2, queda de la siguiente forma. trading with bandits 2

El equilibrio del juego va a depender de la tasa de descuento б y de la credibilidad del compromiso de la comunidad a producir. Sabemos que el compromiso de la comunidad a producir es creíble ya que aún cogiendo crédito prefieren producir para comerciar a ser castigados ya que: Ep < Ep – бhp. Si comercian a crédito, van a terminar con el equilibrio que se produce para el comercio con pagos de (E, бEm). La cuestión está en el factor de descuento. Si no hay acuerdo a crédito, los intermediarios se van a quedar en casa y obtener un pago de Hm. Estos están indiferentes entre comerciar a crédito y quedarse en casa cuando: Hm = бEm; de lo que podemos sacar el factor de descuento necesario para que estén indiferentes entre las alternativas mencionadas: б = Hm/Em. Como menos impacientes sean, más valorarán el futuro de forma que por una  б > Hm/Em prefieren comerciar a crédito a quedarse en casa y parece era así dada la prevalencia del comercio. Con el uso del crédito la comunidad de productores y los intermediarios ambos consiguen mayores ganancias dados los beneficios del comercio y sin violencia física de por medio. Hay todo de referencias históricas del período (finales del siglo XIX) a contratos de crédito entre intermediarios y productores. Como hemos visto, este tipo de contratos no necesita de Estado, la estructura del mismo contrato hace que las partes tengan incentivos para cumplirlo, son contratos que se autocumplen. Este es el principal mecanismo que permitía el comercio, aunque no el único, Leeson (2007). Aquí solo exponemos el mecanismo básico, en Leeson (2008) podemos encontrar más sobre este tipo de contratos aunque el juego que se presenta es algo más complicado. En Friedman (2005) y Leeson (2003) también podemos encontrar más sobre contratos en ausencia del Estado, desde la China imperial hasta el ciberespacio, que intentaremos tratar en una futura entrada. Parece ser un terreno de investigación muy fértil para aquellos que buscan formas de organización alternativas al Estado.

Y así, es como se comercia con bandidos.

Entrada dedicada a Enfermero Ancap.

(*) “It is only under the shelter of the civil magistrate that the owner of . . . property . . . can sleep a single night in security. He is at all times surrounded by unknown enemies, whom, though he never provoked, he can never appease, and from whose injustice he can be protected only by the powerful arm of the civil magistrate continually held up to chastise it.” Adam Smith (1776) [1965], pág. 670

BIBLIOGRAFÍA

Friedman, David D. «From Imperial China to cyberspace: Contracting without the state.» JL Econ. & Pol’y 1 (2005): 349.
URL=http://www.daviddfriedman.com/Academic/Course_Pages/analytical_methods_08/china_to_cyberspace.htm>

Jackson, Matthew O. «A brief introduction to the basics of game theory.»Available at SSRN 1968579 (2011).
URL =<http://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=1968579>

Leeson, Peter T. «Contracts without government.» Journal of Private Enterprise18.2 (2003): 35-54.
URL =<http://peterleeson.homestead.com/Contracts_Link.pdf>

Leeson, Peter T. «Trading with bandits.» Journal of Law and Economics 50.2 (2007): 303-321.
URL =<http://www.peterleeson.com/Trading_with_Bandits.pdf>

Leeson, Peter T. «Social distance and self‐enforcing exchange.» The Journal of Legal Studies 37.1 (2008): 161-188.
URL =<http://www.peterleeson.com/PSH.pdf>