Modelo canónico de generaciones solapadas

En macroceonomía, podemos encontrar, por lo general, dos tipos de modelos según la representación de los agentes: los de un agente representativo que vive infinitamente o hasta T (que se puede interpretar como un agente dinástico, que existe cuando hay altruismo entre generaciones y las preferencias son Gorman agregables [habrá futuro post de esto para azote de postkeynesianos]) y la segunda posibilidad es la de generaciones solapadas. En esta última alternativa, hay una función de utilidad que representa una generación y esta vive por un periodo de tiempo finito. Normalmente se asume que no hay altruismo entre generaciones, ya que si adicionalmente se mantuvieran ciertas propiedades de las funciones de utilidad constantes a lo largo del tiempo, estos modelos podrían ser representados como un modelo de un agente ( continuo de agentes entre 0 y 1) que vive infinito tiempo. La ventaja de estos modelos es que nos permiten analizar cuestiones que requieren una composición demográfica más rica, como cuestiones relativas a la seguridad social. Es un modelo muy sencillo, pero tiene aplicaciones muy interesantes, desde el efecto de incrementos del tipo de interés nominal en el precio de burbujas racionales hasta modelos de la crisis de la deuda soberana en la euro-zona (el segundo paper es bastante más asequible que el primero).

Pues bien, en mi clase de Macro estábamos dando el material del capítulo 9 de ‘Introduction to Modern Economic Growth’ de Acemoglu (diapositivas). Como curiosidad el profesor añadió que la variación de ciertos parámetros, como la time preference (beta), entre un valor ‘alto’ (H) y otro ‘bajo’ (L) que cambiasen entre generaciones, para generar fluctuaciones que dependieran de diferentes características (determinadas aleatoriamente) de las generaciones que van entrando en el llamado canonical model (ver las diapositivas linkeadas). En concreto, el time preference (beta) seguía el siguiente proceso:

a03b_2_state_markov_chain

Si nos encontramos que la generación joven de hoy (la que decide cuando ahorrar) tiene una time preference ‘baja’ (L) , con probabilidad p la siguiente generación va a tener una time preference ‘alta’ (H) y con 1-p seguirá siendo ‘baja’ (L), lo mismo cuando partimos desde el caso de H.

Cogemos el caso donde la utilidad es logaritmica y una funcion de producción Cobb-Dougglas con TFP Hicks neutral y L crece a una tasa constante:

u(c_{t}) = ln\left(c_{t}\right); \ \ Y_{t} = A K_{t}^{\alpha}L_{t}^{1-\alpha} \Rightarrow y_{t} = Ak_{t}^{\alpha}; \ \ L_{t} = (1+n)L_{t-1}

Gracias a este ultrasencilla aplicación (aunque también se recomienda probar otras funciones de utilidad y de producción) los efectos de sustitución y renta se anulan y queda una law of motion del capital extremadamente sencilla. El resto de variables como el consumo, la producción y demás son facilmente obtenibles una vez sabemos los valores del capital.

 

k_{t} = \frac{1}{1+n} \frac{\beta_{t-1}}{1+\beta_{t-1}}  (1-\alpha) A k_{t-1}^{\alpha}

 

Vamos a simular el modelo, partiendo de un estado de la time preference arbitrario y un nivel de capital arbitrario, computar la evolución del capital durante 10000 periodos y ver el gráfico y histograma de este previamente eliminando las primeras 100 iteraciones (para eliminar la convergencia desde ese valor arbitrario de capital inicial).

 ## SIMULATION OF THE TIME PREFERNCE FLUCTUATIONS IN AN OLG MODEL

# TIDY UP
rm( list=ls() )

# PACKAGES & LIBRARY
install.packages("markovchain")
library(markovchain)

#CALIBRATION
alpha = 0.75 #capital share of the economy
betaH = 0.95 #time preference of the patient generations
betaL = 0.85 #time preference of the impatient generations
A = 5 #Fixed level of technology, or total factor productivity
n = 0.02 #exogenous rate of population growth
k0 = 1 #initial level of capital, must be > 0 to avoid the destruction (unstable) steady state
p = 0.5 #probability that the next generation has a different time preference from the previous one

#TIME PREFERENCE PROCESS
#Manual for the markovchain package: https://cran.r-project.org/web/packages/markovchain/vignettes/an_introduction_to_markovchain_package.pdf
statesNames=c(betaH,betaL)
betaprocess <-new("markovchain", transitionMatrix=matrix(c(p,1-p,p,1-p),byrow=TRUE,
nrow=2, dimnames=list(statesNames,statesNames)))
plot(betaprocess)
beta <- rmarkovchain(n = 10000, object = betaprocess, t0 = betaH)

#CAPTIAL LAW OF MOTION
k = rep(0,10000)
k[1] <- k0
for (i in 2:10000) {
k[i] = (1/(1+n)) * (as.numeric(beta[i-1])/(1+as.numeric(beta[i-1]))) * (1-alpha) * A * (k[i-1])^alpha
}

# CLEANING AND PLOTTING THE RESULTS
clean_k <-k[100:10000]
hist(clean_k)
plot(clean_k, type='l')

Arroja los siguientes resultados:

rplot

plot1

hist-1

Pfff, que feo. Bien, pues se supone que la distribución de clean_k debería ser casi normal  (con las colas cortadas) cuando p es alrededor de 0.5 y mas como exponenciales (crecientes y/o decrecientes) cuendo p se acerca a 0 o a 1. Por lo que vemos en el histograma es obvio que no.  😦  Si alguien sabe como conseguir ese resultado, por el hecho de que pueda tener un error, que me lo haga saber en los comentarios. He intentado jugar con los valores de betaH y betaL pero no hay manera…

Edit: Se ve que el truco está en el valor del parámetro (gracias a un compañero que me lo ha comentado) de \alphaya que en el modelo, la derivada respecto el trabajo de la función de producción (y despues puesta en por trabajador), la productividad marginal del trabajo es el salario: dY_{t}/dL_{t} = (1-\alpha)AK_{t}^{\alpha}L_{t}^{-\alpha} = W_t \Rightarrow W_t = (1-\alpha)Ak^{\alpha}; \ \ where \ k = K/L

Como se puede ver, los trabajadores reciben una fracción 1-\alpha de la producción final per capita, representa la masa salarial. En las economías como los EE.UU  (y España) se encuentra relativamente estable alrededor de 2/3 de forma que \alpha = 1/3. Ahora, si nos vamos al libro de ‘Economic Growth’ de Barro y XSiM, vemos que comentan que:

xsimcanonicalolg

Ergo, nos encontramos delante de otro caso de trollscience. Si usamos \alpha = 0.75 u otros valores más altos de \alpha el modelo se comporta como es esperado (salen los resultados que comenta el profesor, que con capital las perturbaciones puntuales en la time preference tienen persistencia):

plot2

hist2

Esto tiene que ver que para alfas muy diferentes de 1, hay significativa desviación de linealidad en la función de producción, lo que causa los resultados iniciales.

pd: si el lector se siente decepcionado por este post simplón lo comprendo, pero irá mejorando en un futuro, y con más R.

Apunts de Macroeconomía Avançada II

Only insiders will know

Only insiders will know

 

ALERTA: Són apunts per a una assignatura de grau, no de Màster/Phd.

Resum: Aquest text consisteix en un recull d’apunts del material donat en l’assignatura Macroeconomia Avançada II, impartida per Jordi Galí a la Universitat Pompeu Fabra durant els curs acadèmics 2014-15 i 2015-16. En aquests apunts ens centrarem en la construcció i intuïció econòmica darrere dels models presentats en l’assignatura. L’estructura d’aquests apunts segueix la mateixa estructura que les diapositives facilitades per Jordi Galí, utilitzem material d’aquestes.

Fitxer: https://www.dropbox.com/s/24i2gd4d2nszwbi/MacroAdvIIApunts.pdf?dl=0

Disclaimer: Aquests apunts no són substitut per al material del professor i assistència a classe, estan incomplets (veure la part de mercat laboral del final…), a part de plens de faltes d’ortografia.

Vaig cursar aquesta assignatura ja farà temps i al coneixer de l’existència d’aquests apunts, he pensat que podrien ser útils a futurs estudiants.

Funcionó el ‘Bloqueo Invisible’ contra el Chile de Allende?

[Este artículo es una traducción de este post del blog  Pseudoerasmus ]

Por Pseudoerasmus

Publicación original: 21 de Mayo de 2015

Logró un ‘bloqueo invisible’ de los Estados Unidos desestabilizar la economía Chilena bajo la presidencia de Salvador Allende (1970-73) ? Funcionó? En pocas palabras: No.

Nota: este post no trata sobre otras acciones de EEUU relativas al golpe de Septiembre del 73, o sobre el régimen del General Pinochet. Trata sobre las dimensiones económicas y financieras de las relaciones entre EEUU y Chile durante los años de Allende.

Sigue leyendo

Recomendaciones XI

 

  • Vídeo donde se explican y critican las principales ideas del libro ‘The Entepreneurial State’ de Mariana Mazzucato
  • Paper sobre la sociología de las microagresiones junto con una respuesta a críticas y comentarios de los autores. Haidt también hizo un breve resumen y comentario sobre el paper original aquí. En líneas generales el paper comenta de una nueva transición a otra cultura moral. La primera transición es la transición de la cultura del honor (que aún existe en países en vías de desarrollo, barrios marginales, bandas y demás) a una cultura de dignidad, donde se presupone que cada persona tiene un ‘valor intrínseco’ por el mero hecho de serlo, no tiene que ir a “ganarse el respeto”. El resultado es una mayor delegación de la resolución de disputas a terceros (principalmente el sistema judicial), menor violencia física y mayor indiferencia hacia comentarios ajenos. “Sticks and stones may break my bones, but words will never hurt me”. La nueva y segunda transición que comentan los autores es hacia una cultura de la victimización, donde cualquier indicio por pequeño que sea, de ofensa, se toma en cuenta. Esta última característica es la que comparte con la cultura del honor, pero al contrario de esta, la víctima no se toma la ‘justicia’ por sus manos, sino que recurre a terceros, ya sea exponiendo el perpetrador al público en general o recurriendo a algún tipo de administración (que posiblemente esté relacionado con la dificultad del ‘vive y deja vivir’) .  Los autores ven las micro-agresiones como el inicio hacia la transición esa cultura moral.
  • How would investing in equities have affected the Social Security trust fund?: Un paper de la Brookings estimando la evolución del fondo de reserva de la SS de EE.UU si este hubiera invertido diferentes fracciones el equity. Por lo general encuentran una mejora sustancial al incorporar este tipo de inversión y proponen diversos mecanismos para evitar la posible influencia política en la empresa y cuestiones de rescates que surgen alrededor de este tipo de propuestas.

  • Monetary Policy and Rational Asset Price Bubbles por Jordi Galí. En este artículo se trata la interacción entre burbujas de activos racionales y la política monetaria. Muchos son los que comentan que los tipos bajos están relacionados con el crecimiento de burbujas y, como política macro-prudencial, proponen aumentar los tipos de interés delante de una burbuja. Es este razonamiento sólido? Galí argumenta que no. Para ver esto, tomemos una activo que es claramente una brubuja, una activo que no paga dividendos, que la única forma de hacer beneficios es a través de incrementos del precio del activo. El precio del activo ‘burbuja’ hoy es de Qt mientras que el precio del activo burbuja mañana es Qt+1 . También vamos a asumir que hay un bono seguro con un periodo de maduración. El precio del bono hoy es Pt y mañana paga Rt * Pt ; donde Rt es el tipo de interés bruto real, 1+rt. Pongamos también que los agentes son neutrales al riesgo. Bajo la condición de no arbitraje, que básicamente es asumir que no hay pozos de dinero gratis inagotables, la valoración del activo burbuja tiene que ir dado por: Qt * Rt = Et{Qt+1}.  Esto se puede ver al intentar construir una estrategia de trading que implique ponerse en corto en un bono y comprar el activo burbuja, cosa que con la premisa de neutralidad al riesgo debería dar cero beneficios. Para asumir esto pongamos que uno emite un bono, con lo que hoy recibe un ingreso de Pt y todos estos ingresos los gasta comprando una cantidad del activo burbuja, puede llegar a comprar una cantidad Pt /Qt del activo burbuja. En este caso, la posición hoy es de 0, todo lo ingresado emitiendo el bono se gasta comprando el activo burbuja. Y mañana? Pues al haber emitido un bono, tenemos que pagar Rt*Pt, pero como tenemos Pt /Qt cantidad del activo burbuja, su pago mañana es Pt /Qt * Et{Qt+1}; la cantidad que tenemos del activo por su precio esperado mañana. Nuestra posición mañana es –Rt*Pt+ Pt /Qt * Et{Qt+1} ; que debe ser igual a 0, ya que sino, una cartera que tiene un coste cero y que paga una cantidad positiva (o negativa) es un pozo infinito de dinero, cosa que no es razonable asumir que existe. Si trabajamos un poco la anterior condición terminamos obteniendo Rt = Et{Qt+1}/Qt (la misma relación que antes, sólo que pasa Qt dividiendo al lazo izquierdo). Aquí es donde entra el Banco Central. Si el banco central puede manipular Rt , un aumento de este, necesariamente lleva a un incremento de la tasa de crecimiento del activo burbuja, Et{Qt+1}/Qt, si es que existe una burbuja (para casos donde Qt > 0 ya que si fuera igual a 0 sería una indeterminación y si fuera < 0 el agente nunca mantendría el activo). El truco aquí es que un aumento de los tipos de interés, no puede disminuir a burbuja descontando dividendos, ya que la burbuja o cualquier componente burbuja por definición no los paga, mientras que para seguir existiendo, tiene que crecer tanto como el tipo de interés bruto, sino a ningún agente le saldría a cuenta tener el activo en cartera. Galí (2014), que explora esto en un contexto de equilibrio general mucho más rico para analizar otros efectos no obvios que pudieran afectar estos resultados concluye de forma similar.
  • Macro-Finance por Cochrane. Versa sobre los principales mecanismos (aversión al riego, formación de hábitos, etc) usados en la literatura los modelos macro-finanzas para explicar el equity premium puzzle, el porqué el equity da un retorno tan alto comparado con bonos del gobierno, haciendo énfasis en potenciales vías de investigación. “Macro-finance addresses the link between asset prices and economic fluctuations. Many models reflect the same rough idea: the market’s ability to bear risk varies over time, larger in good times, and less in bad times. Models achieve this similar result by quite different mechanisms, and I contrast their strengths and weaknesses. I outline how macro-finance models may illuminate macroeconomics, by putting time-varying risk aversion, risk-bearing capacity, and precautionary savings at the center of recessions rather than variation in “the” interest rate and intertemporal substitution. I emphasize unsolved questions and profitable avenues for research.” El texto no es matemáticamente muy demandante, aunque si el lector tiene dificultades, recomiendo todo lo que sea de tiempo discreto del capítulo 1 de Asset Pricing, un manual de finanzas de Cochrane.

Recomendaciones X

Sí, ya hemos llegado al décimo post de esta serie.


 


 

Ahí van las recomendaciones:

  • La Primera Gran Moderación: ¿Gran Moderación? ¿No se referirá al periodo de baja volatilidad macroeconómica de los 80 en adelante?  Pues no, en EE.UU encuentran un periodo de 16 años entre 1841 y 1856 con una baja volatilidad macroeconómica y altas tasas de crecimiento a la vez que la economía hacía importantes cambios estructurales, adoptando todo tipo de nuevas tecnologías.
  • D.E.P. Dr. Shapley: Alvin E. Roth, economista que compartió el premio Nobel de Economía de 2012 con Shapley, hace un breve repaso de las contribuciones de Shapley a la teoría económica en una entradad e VoxEU. También podemos encontrar un obituario donde se explican algunas de sus aportaciones en una entrada de Nada Es Gratis.
  • Why Organizations Fail: Models and Cases: Un artículo de Garicano y Rayo donde hacen un repaso de las diferentes formas en las que las organizaciones pueden fracasar, ya sea por problemas de coordinación, asimetría informativa, riesgo moral y demás, poniendo algunos ejemplos para cada caso así como algunas soluciones a los problemas. Los modelos presentados son relativamente sencillos, sino aquellos deseen saltárselos aún pueden extraer casi todo el jugo de la parte literaria.
  • ¿Como terminaron los pánicos bancarios pre-FED? En un artículo Gordon responde a la pregunta de la siguiente forma: ” During the National Banking Era, 1863-1914, banks responded to the severe panics by suspending convertibility, that is, they refused to exchange cash for their liabilities (checking accounts). During the suspension period bank depositors’ beliefs, which had led to the panic to start with, changed and they no longer desired to run on their banks. At the start of the suspension period, the private clearing houses cut off bank-specific information. Member banks were legally united into a single entity by the issuance of emergency loan certificates, a joint liability. A new market for certified checks opened, pricing the risk of clearing house failure. Certified checks traded at a discount to cash (a currency premium) in a market that opened during the suspension period. Confidence was restored when the currency premium reached zero.”Esta respuesta es muy interesante ya que nos permite analizar algunos aspectos donde el clásico artículo de Dyvig y Diamond (1983) flojea. Al ser esos checks liquidables en el mercado secundario, los Type 1  (fracción de gente que quiere retirar “pronto” dinero del banco, estocástico) del modelo de Dyvig y Diamond los van a poder vender, a un descuento según el riesgo de quiebra, para conseguir recursos deseados, es casi como si pudiesen retirar dinero del banco. Si no hubiera riesgo de impago, la competencia en el mercado secundario garantizaría que se pagaran a su valor facial. La incapacidad de los Type 1 de acceder a los recursos deseados en t=1, que estos checks parecen solucionar, es la principal fuente de ineficiencia de la suspensión en el  modelo de Dyving y Diamond. Ya que la suspensión garantiza que el banco no va a tener problemas de liquidez, el descuento de los checks sólo se va a hacer en base a la calidad de los activos del sistema bancario y una prima de liquidez, según lo líquidos que sean esos checks (que lo deberían ser bastante ya que los adoptaban todos los bancos miembros de la clearing house.
  • Nueva entrada en la Standford Encyclopedia of Phillosophy sobre las ‘supertareas’, acciones que consisten de infinitos pasos, con lo que surgen paradojas alrededor del infinito o series infinitas. Esto encaja con el último libro de Michael Huemer, Aproaching Infinity, que trata sobre los problemas y paradojas del infinito, critica las teorías existentes del infinito y propone una nueva teoría con la que resuelve las paradojas inicialmente presentadas. El libro está excelentemente estructurado y es asequible para cualquier lector curioso, incluso aquellos que no tengan un limitando conocimiento de las matemáticas. Aquí, una pequeña reseña.
  • El resumen de Rolando Astarita sobre el debate de la teoría del valor entre austríacos y marxistas.
  • Estudio sobre la desigualdad de la salud en EEUU: Las diferencias entre salud no son debidas a un acceso desigualitario a la medicina, a la calidad de la misma, a diferencias ambientales, al mercado de trabajo, o a la desigualdad de renta. En lugar de eso, la obesidad, el ejercicio y el tabaquismo son los mejores predictores de una buena salud.
  • ¿Puede funcionar la competencia de monedas privadas? Jesús Fernández Villaverde y Daniel Sanches acaban de publicar un paper sobre ello. Nótese que JFV-DS no estudian un modelo clásico (Selgin-White) donde los bancos emiten un dinero interno contra un dinero externo, sino que todo el dinero emitido es puramente fiat.

Mercados y Tolerancia: Como poner precio al trabajo ennoblece

Traducción de una fragmento del libro Markets Without Limits de Jason Brennan yPeter Jaworski.


markets without limits

El economista Gary Becker argumentó en su libro de 1957 que el mercado [competitivo] tiende a eliminar la discriminación injusta.18 Supongamos que hay gente a la que le gusta discriminar –prefieren contratar a trabajadores blancos en vez de contratar a trabajadores negros igual de productivos. Esto tenderá a reducir los salarios de los trabajadores negros. Sin embargo, esto da ventaja a las empresas que sí están dispuestas a contratar a trabajadores negros. El trabajo de los trabajadores negros se vuelve una ganga. Las empresas pueden contratar a trabajadores negros a cambio de un menor salario, vender sus productos por menos (ya que los costes laborales son menores) y tener más beneficios. Cuanto más discriminen otros en contra de los negros, más beneficios haría un dueño de fábrica blanco en contratarlos. El mercado, en consecuencia, castiga el gusto por discriminación que hace que ésta se dé a expensas otros intereses egoístas.

El argumento de Becker no es solo especulación. La economista Linda Gorman dice que Sudáfrica es una buena muestra de ello. A principios de 1900, a pesar de las amenazas de violencia y sanciones, los dueños blancos de las minas despidieron a trabajadores blancos bien remunerados para contratar trabajadores negros menor pagados. El gobierno de Sudáfrica tuvo que aprobar las leyes del apartheid para impedir que siguieran contratando a negros.19

Otro ejemplo viene de las leyes Jim Crow. La economista Jennifer Roback muestra que era muy costoso tener compartimentos en el transporte público para separar negros y blancos: las leyes Jim Crow eran caras. Las empresas ferroviarias perdían dinero al tener que habilitar vagones extra. Las cafeterías perdían dinero teniendo que habilitar el doble de cuartos de baño. Lo que hacían los Estados del Sur imponiendo estas leyes era obligar a las empresas a maltratar a los negros. Las leyes estaban ahí porque muchas empresas no discriminaban hasta que fueron obligadas a ello. Si se lee las editoriales de la época sobre las leyes Jim Crow, encontraremos frecuentes alusiones a lo egoístas que eran los empresarios al solo buscar beneficios pero no apoyar la ideal moral de la segregación.20

Roback añade que los estados sureños tenían un amplio abanico de leyes diseñadas para que los negros no pudiesen competir con los blancos por trabajo. Estas leyes prohibían la tentación que tenían los agricultores blancos de intentar contratar a los trabajadores negros de otras tierras durante las épocas de siembra o cosecha. Los trabajadores negros que intentasen cambiar de trabajo para ir con un agricultor que les pagase más, podían ir a la cárcel. Las Leyes de Vagancia requerían que los negros estuviesen empleados todo el tiempo. Cualquier negro desempleado sería considerado un vagabundo y podía ser encarcelado y mandado preso a trabajar Por ello, los negros no podía buscar un mejor empleo, tenía que quedarse con cualquier trabajo que encontrasen. Las Leyes de Emigrantes prohibían que los seleccionadores de personal blancos tentasen a trabajadores a dejar sus ciudades o Estados para trabajar en otro lugar. Estas y otras leyes y regulaciones fueron hechas para impedir que el mercado ayudase a los trabajadores negros.

El capitalismo da a las personas un incentivo económico a passar por alto sus diferencias y en su lugar trabajar conjuntamente. Y, una vez todas las personas trabajan conjuntamente, tienden a dejar de importarles esas diferencias. Esta es la razón por la cual las sociedades de mercado son generalmente lass más tolerantes.21 Las presiones competitivas de mercado y la búsqueda de beneficios empuja a las personas a ver más allá de divisiones raciales o religiosas. Esto explica la observación de Voltarie de que en la Bolsa de Londres, las personas de todas las razas y credos se reunieran para hacer negocios.22

“Entrad en la Bolsa de Londres -un lugar mucho más respetable que muchas cortes–  y veréis allí reunidos, para bien de los hombres, a representantes de todas las naciones. Allí el judío, el mahometano y el cristiano se tratan como si pertenecieran a la misma religión, y no dan el nombre de infieles más que a los que quiebran; allí un presbiteriano confía en un anabaptista, y un anglicano confía en la palabra de un cuáquero. Al salir de esas pacíficas y libres asambleas unos van a la sinagoga, otros a beber… otros se van a su iglesia a esperar, con el sombrero puesto, la inspiración divina, y todos están tan contentos.” ~ Voltarire, Cartas filosóficas
Un crítico podría responder aquí una afirmación familiar para la mayoría de estadounidenses: “Las mujeres cobran 77 centavos al dólar por lo que los hombres ganan.” Esto parece un claro contra-ejemplo a la tesis de Becker. Lo que realmente está ocurriendo, es que la mujer trabajadora media gana alrededor de un 77% de lo que el hombre trabajador medio gana. Sin embargo, las economistas laborales Claudia Goldin y Lawrence Katz explican que esto no implica, por otro lado, que a un hombre y una mujer idénticas, trabajando codo con codo en el mismo puesto de trabajo se les pague cantidades radicalmente diferentes. En cambio, las mujeres tienden a trabajar menos horas que los hombres [sobre la evolución de las horas de trabajo, documentado aquí por Tyler Cowen], incluso cuando trabajan a jornada completa. Las mujeres tienden a tomar más bajas por enfermedad y tiempo del trabajo para cuidar a los hijos. Las mujeres también tienden a escoger trabajos que pagan menos. Una vez tomamos en cuenta todos estos factores, la brecha laboral se cierra a 91 centavos al dólar. Esto aún no significa que los otros 9 centavos impliquen una discriminación –pueden haber otras fuerzas operando, como que los hombres son más agresivos a la hora de negociar y pedir aumentos.23 Goldin dice que, por ejemplo, recién salidos de un programa de MBA, los hombres solo tienen una pequeña ventaja salarial sobre las mujeres, pero después de quince años, la brecha aumenta.24

Un crítico podría responder que las mujeres tienden a escoger diferentes trabajos que tienden a pagar menos, o tienden a cuidar más de los hijos y por lo tanto trabajan menos horas fuera del hogar, lo que refleja sexismo. Puede. Puede que esto se deba a relaciones sociales y roles de género contingentes y por lo tanto modificables. Puede que esto se deba a tendencias de género menos modificables que resultan de presiones de la selección evolutiva. No tomamos ninguna postura sobre esto. En cambio, sólo recalcamos, primero, que el mercado no siempre puede solucionar lo que no se lleva al mercado. También recalcamos que al igual que las sociedades de mercado son menos racistas y homófobas, también son las menos sexistas. Es una lástima que los mercados no arreglen por completo el problema, al igual que es una lástima que Advil no cure todos los dolores de cabeza. Pero entonces sería bizarro culpar al mercado por el sexismo, al igual que lo sería culpar a Advil por los dolores de cabeza.20 La economía de mercado no es enemigo de las minorías ni de las mujeres.

Nota: Ver “The Eugenic Effects of Minimum Wage Laws” en el artículo “Eugenesics and Economics in the Progressive Era” del Journal of Economic Prespectives para un uso del salario mínimo similar a otras políticas los mencionados [Jim Crow y demás].

Referencias

18. Becker, Gary. 1957. The Economics of Discrimination. Chicago: University of Chicago Press.
19. Gorman, Linda. 2013. “Discrimination,” The Concise Encyclopedia of Economics 2013 online edition. Avariable athttp://www.econlib.org/library/Enc1/Discrimination.html 
20. Roback, Jennifer. 1986. “The Political Economy of Segregation: The Case of Segregated Streetcars,” Journal of Economic History 56:893-917.
21. Ver:
Berggren, Niclas, and Therese Nilsson. 2013. “Does Economic Freedom Foster Tolerance?” Kylos 66: 107-2017.
Jha, Saumitra. 2013. “Trade, Institutions, and Ethnic Tolerance: Evidence from South Asia,” American Political Science Review 107: 807-32.
22. Jha, Saumitra. 2013. “Trade, Institutions, and Ethnic Tolerance: Evidence from South Asia,” American Political Science Review 107: 807-32.
23. Ver:
Bertrand, M., Goldin, C., and Lawrence Katz. 2010. “Dynamics of the Gender Gap for Young Professionals in the Financial and Corporate Sectors. American Economic Journal: Applied Economics 2: 228-55.
 An Analysis of Reasons for the Disparity in Wages Between Men and Women  by CONSAD Research Corp, for the U.S Department of Labor
Goldin, C., and Lawrence Katz. 2008. “Transitions: Career and Family Life Cycles of the Educational Elite,” American Economic Review 98: 363-69.
Stevens, Cynthia k., Bavetta, Anna G., and Marilyn E. Gist. 1993. “Gender Differences in the Acquisition of Salary Negotiation Skills: The Role of Goals, Self-efficacy, and Percieved Control,” Jorunal of Applied Psychology 78: 723-35.
Kaman, Vicki S., and Charmine E. J. Hartel. 1994. “Gender Differences in Anticipated Pay Negotiations Strategies and Outcomes,” Journal of Business Psychology 9: 183-97.

Intuicionismo Ético: Prólogo

Esta entrada forma parte de una serie de entradas en las que se hace una traducción amateur del libro Ethical Intuitionism del filósofo Michael Humer. Todo el material traducido hasta la fecha se puede encontrar en la parte correspondiente de Proyectos. Cualquier corrección es bienvenida. Si están interesados en el libro, no duden en comprarlo y así apoyar al autor. Desde que salió esta obra, Huemer ha defendido el intuicionismo ético de críticas y ha afinado su análisis en otros textos (artículos).


calvin_ethics

Prólogo

 

Todos hacemos juicios de valor, pero casi ninguno de nosotros entiende lo que estamos haciendo cuando lo hacemos. A través de conversaciones y debates que he tenido a lo largo de un número de años, he llegado a la conclusión de que casi todos los intelectuales en nuestra sociedad piensan que la moralidad es algo irreal. Me he acostumbrado a esperar, cada vez que se toca el tema de la naturaleza de los valores, que se me diga alegremente que la moralidad es una cuestión de emociones o convenciones, que es una ilusión creada por nuestros genes, o que es un mito fomentado por la religión. Esto parece ser el punto de vista sofisticado y ‘científico’. Recientemente he encuestado una clase de alrededor de 40 estudiantes de grado sobre la materia. Después de explicar los términos ‘subjetivo’ y ‘objetivo’, pregunté cuantos de ellos creían que ‘la moralidad es subjetiva’. Cada una de las personas en la sala levantaron sus manos, menos dos -esos dos eran yo mismo y mi asistente, estudiante de postgrado. Esto es aún más sorprendente por el hecho que es casi del todo imposible obtener un acuerdo universal, en una clase de filosofía, sobre cualquier cosa. Los profesores (universitarios) de filosofía, cuyo trabajo es estudiar cosas como la naturaleza de los valores, están menos unidos en su rechazo -el objetivismo moral sigue siendo una posición minoritaria pero respetable en el campo. Aún así, la mayoría de expertos está de acuerdo que la moralidad es de alguna forma irreal. [NdT A día de hoy, el realismo moral es la posición mayoritaria]

Nada de esto parece evitar que cualquiera -sean estudiantes, profesores u otros intelectuales- haga juicios morales, argumentar sobre cuáles son los puntos de vista morales correctos, o intentar hacer que otros obedezcan los principios morales correctos. Incluso aquellos que declaran la moralidad una ilusión hablarán largo y tendido sobre la inmoralidad de la guerra en Irak, o sobre la clonación humana, o como mínimo sobre que su novio les ha puesto los cuernos. Y ellos parecen esperar que sus argumentos se tomen como razón para que otras personas actúen de cierta forma Esto me parece extraño. Si pensara que el gran conejo en la esquina de la habitación es una alucinación, no creo que hablase largo y tendido en público sobre cual es su comida preferida, mi plan de acciones alrededor de su horario, o esperar que otros alteren su comportamiento a la luz de mis afirmaciones sobre él. Todos los que consideran la moralidad como una cuestión de convención o de emociones no parecen en la practica tratarla de acuerdo con esas posiciones. [meme] No argumentan sobre lo que es moral como uno esperaría que se argumentara sobre lo que son las convenciones morales o qué emociones siente la gente. Parecen tratar sus afirmaciones morales como si tuvieran alguna fuerza mayor que afirmaciones sobre convenciones o emociones. Si el aborto no es coherente con las convenciones de la sociedad estadounidense, o si estimula emociones negativas en ciertos observadores, ¿exactamente porqué debería esto supuestamente convencer a una mujer embarazada que no quiere tener su hijo?

Puede que mis preguntas sean ingenuas, y puede que los antirealistas morales tengan algún tipo de respuesta sofisticada a ellas. Solo informo sobre como me parecen las cosas a primera vista. A primera vista, uno podría pensar que el descubrimiento de la filosofía moderna -si esto es lo que es– que la moralidad es subjetiva, ilusoria, o de otra forma no objetiva tendría un profundo impacto sobre como pensamos y hablamos de cuestiones morales; aún así aquellos que abrazan este supuesto descubrimiento en un instante parecen olvidarse de ello en el siguiente,  dedicando casi ningún pensamiento a qué implicaciones podría tener para el uso de argumentos morales y demás. Una simple explicación se sugiere a si misma: puede que los antirealistas más confesos sean fundamentalmente insinceros. En el contexto de un debate de filosofía abstracta, decimos que la moralidad es irreal, e incluso nos decimos a nosotros mismos que creemos esto. Pero lo que realmente creemos es revelado mucho más por la forma en la que hablamos sobre la moralidad en situaciones concretas y por la forma en la que organizamos nuestras vidas de acuerdo con principios morales que por lo que decimos en el aula de filosofía.

Pero no es tan simple como esto. A veces el antirealismo moral afecta a cómo hablamos de las cuestiones morales. Algunas personas argumentarán  que el gobierno no debería ‘legislar la moralidad’ ya que la moralidad es subjetiva. O que no deberíamos intentar prevenir la ablación del clítoris ya que la moralidad es relativa a la cultura. O que no deberíamos abstenernos de juzgar a otros, o que los profesores no deberían tomarse la libertad de enseñar principios morales, ya que no se conocen verdades morales objetivas. Por supuesto, muchos filósofos profesionales se avergonzarían al escuchar estos argumentos. Si la moralidad es subjetiva, no sigue que el gobierno no debería legislarla; lo que sigue es que el gobierno debería legislar la moralidad si hacerlo es coherente con las preferencias subjetivas de los legisladores. Si la moralidad es relativa a la cultura, no sigue que no deberíamos interferir con las costumbres de otras culturas; los que sigue es que deberíamos interferir con otras cultura si hacerlo es coherente con nuestras costumbres. Si no se conocen verdades morales objetivas, no sigue que nos tengamos de abstener de juzgar a otros o de enseñar principios morales; lo que sigue es que no sabemos  si es objetivamente cierto que debamos juzgar a otros o enseñar principios morales. Los tres argumentos mencionados al principio de este parágrafo parecen proceder al inconscientemente eximir algun principio moral del antirealismo general que asumen: el principio de que uno no debería hacer leyes basadas en las meras preferencias subjetivas, que uno no debería imponer convenciones locales  en otras sociedades, que uno no debería hacer juicios que uno no sabe si van a ser objetivamente correctos; que uno no debería enseñar cosas que uno no sabe si son objetivamente correctas.

Por lo tanto, estoy a favor de una explicación diferente de las actitudes de nuestra cultura hacia la moralidad: Sugiero que son incoherentes; de hecho, descaradamente incoherentes. Sean Cuales sean los pensamientos que la mayoría de individuos tienen sobre la naturaleza del valor no aguantarían un minuto de escrutinio. Pensamos que los valores son subjetivos pero que la guerra de Irak era objetivamente inmoral; pensamos que la moralidad es una ilusión pero que deberíamos actuar moralmente; pensamos que, ya que no hay valores objetivos, está objetivamente mal imponer nuestros valores a otros.

La cuestión es, ¿cuales de nuestras creencias en conflicto son falsas, y cuales, si alguna, són correctas?

Muchos que niegan la existencia de valores morales objetivos concederán que, al menos a primera vista, parece natural suponer que hay valores objetivos. Casi toda sociedad a lo largo de la historia ha tomado la objetividad de valores por sentada. Y como he sugerido, incluso miembros de nuestro propia sociedad cínica aparecen asumir la objetividad de valores en sus pensamientos ordinarios sobre cuestiones morales particulares. Si realmente no hay valores objetivos, entonces esto debe ser el descubrimiento más significativo de la filosofía moderna, y puede que la primera vez que la disciplina de la filosofía ha conseguido convencer un gran número de personas de abrazar una masiva revisión del sentido común. Si, por otro lado, hay valores morales objetivos, entonces la opinión generalizada a lo contrario debe ser un de los mayores errores de la filosofía moderna, y en general, de la cultura intelectual moderna.

Esto último es lo que creo. He escrito este libro para defender una explicación exhaustivamente objetivista y racionalista de la naturaleza de la moralidad y del conocimiento moral. La posición que defiendo es conocida, algo engañosamente dadas las connotaciones del termino ‘intuición’ en la cultura popular, como intuicionismo ético. Mantiene que hay hechos valroativos objetivos -hechos como que está mal causar sufrimiento gratuito a otros- más allá de los hechos no-valorativoss naturales; que tenemos cierto tipo de comprensión intelectual de alguno de estos hechos valorativos; y que nos proveen de razones para comportarnos de ciertas formas, independientemente de lo que deseamos. Esta postura es comúnmente vista como ingenua e indefendible. Creo que por lo contrario, que las críticas comunes a ello son más débiles de lo que se toman y no pueden haber persuadido ningún intuicionista razonablemente reflexivo a abandonar su postura.

La primera parte del libro, siguiendo el capítulo introductorio, es negativo: trata de refutar tres teorías alternativas sobre el valor. La segunda parte explica y defiende mi propia postura sobre el valor: el capítulo 5 explica como conocemos verdades morales; el capítulo 6 trata con el problema del desacuerdo moral y el error; el capítulo 7 explica como los valores proveen de razones para la acción; y el capítulo 8 responde a numerosas críticas. Finalmente, al capítulo 9 ofrece una revisión de los principales argumentos del libro, junto con alguna especulación de porqué las conclusiones que defiendo son impopulares y porqué estas cuestiones son importantes.

Quién debería leer este libro? He intentado escribir un libro que pueda ser leído con provecho por otros profesores -pero no intenté escribir uno que sólo pueda ser leído por profesores. La naturaleza de la moralidad y el valor es asunto de todos. Los problemas del relativismo moral y esceptiscismo, si de hecho son problemas, afectan a estudiantes y a personas corrientes tanto como los filósofos profesionales. Esto es una tarea difícil, y numerosas opiniones van a diferir sobre si lo he conseguido exitosamente. He intentado presentar el estado del arte, pero también he explicado los argumentos clásicos que los estudiantes nuevos a este campo deberían de escuchar. Algunos de mis compañeros puede que ocasionalmente se aburran por la repetición de viejos argumentos, mientras que las personas corrientes se confundan por los aspectos técnicos. Para minimizar esta última dificultad, he marcado con asteriscos (‘*’) las secciones más técnicas del libro, incluyendo algunas secciones respondiendo a posturas avanzadas por diferentes individuos en el mundo académico contemporáneo. El no especialista puede saltarse estas secciones sin perder el hilo del argumento.

Este libro se ha beneficiado de muchos comentarios de un número de amigos y compañeros, incluyendo a Elinor Mason, Doug Husak, Ari Armstrong, Bryan Caplan, Robin Hanson, Tyler Cowen, Ananda Gupta, and two anonymous reviewers at Oxford University Press. Stuart Rachels y Richard Fumerton merecen especial reconocimiento por sus extensivos e inestimables comentarios sobre el manuscrito. Estoy agradecido a todos estos individuos, sin ellos el libro sería mucho menos satisfactorio de lo que es.

M.H.